Recientemente, la industria del reciclaje de plástico ha estado muy activa y se está produciendo una transformación. Con tanto plástico desechado generado globalmente cada año, menos del 15% de él se recicla realmente.
Hay principalmente dos enfoques: reciclaje físico y reciclaje químico. El reciclaje físico implica descomponer y remodelar el plástico. Este sigue siendo el método principal, pero su desventaja es obvia: cada vez que se recicla, el rendimiento del plástico se deteriora y se requiere una alta pureza de las materias primas. Muchos plásticos de desecho complejos no pueden ser procesados.
El reciclaje químico implica descomponer el plástico de vuelta a su forma original, descomponiéndolo en materias primas químicas básicas y luego sintetizando un nuevo plástico que es comparable al material original.
Este año, la Corporación japonesa Toray desarrolló un nuevo descomponedor que puede descomponer plásticos reforzados con fibra de carbono a bajas temperaturas. La fibra de carbono reciclada tiene una resistencia a la tracción de más del 95% del material original, y las emisiones de carbono durante el proceso de fabricación se pueden reducir en más de la mitad. El equipo de la Universidad Normal del Este de China utilizó tecnología de catálisis con luz visible para degradar plástico de polisulfona desechado en productos químicos de alto valor, con una tasa de recuperación de hasta el 85%.
También está el proyecto en Jieyang, China, dirigido por Huicheng Environmental Protection, que utiliza tecnología para convertir directamente plásticos de desecho mezclados que no pueden ser procesados por métodos tradicionales en materias primas químicas básicas como etileno y propileno.
El reciclaje químico tiene altas barreras, requiriendo preparaciones técnicas, de recursos humanos y financieras completas. Pero precisamente porque es difícil, el potencial de beneficio es considerable. En los próximos años, el PET reciclado químicamente puede desbloquear un mercado de decenas de millones de toneladas, con cada tonelada generando un beneficio de 3,500-4,000.
Hoy en día, China está promoviendo vigorosamente el desarrollo verde, bajo en carbono y circular. El reciclaje químico, como una dirección clave, ha recibido un apoyo integral. Al final, el reciclaje físico sirve como la base, mientras que el reciclaje químico abre el futuro. Uno aborda los problemas existentes, y el otro explora nuevas oportunidades de crecimiento. A medida que la tecnología se vuelve más madura y los costos disminuyen, el camino del reciclaje químico solo se volverá más amplio.